Nunca esperamos que la vida nos cambie a nosotros. Siempre vemos todo tan lejano, tan ajeno. Pensamos “eso le da a otra gente” pero nunca somos conscientes de que no estamos exentos.
Es difícil poner en palabras el sentimiento de un diagnóstico. De repente mil palabras empiezan a pasar por tu mente, mil preguntas que no tienen respuesta. De un momento a otro estas abrumada por la cantidad de información que ahora está en tu cabeza de la cual no tenías ni idea el día anterior. Palabras nuevas que ni siquiera puedes pronunciar, medicamentos que ni entiendes bien que hacen, partes del cuerpo y nombres de médicos y especialistas que tampoco sabias que existían. Es como si de la nada empezara a granizar después de que decidiste salir con un cielo más azul que nunca y en ninguna parte decía que llovería. Tienes tanta información en tu cabeza y tantas preguntas sin respuesta que ni siquiera sabes por dónde empezar.
Y probablemente una de las preguntas más latentes es: ¿y esto cuánto va a durar? ¿Qué tengo que hacer para que pase? ¿Cuándo puedo volver a comer dulce? ¿Cuándo puedo volver al colegio? ¿Cuándo puedo hacer ejercicio otra vez? Y la respuesta más difícil de escuchar es: no sabemos cuánto va a durar, puede ser 1 mes, 1 año, para siempre…
Es difícil entender que nuestra enfermedad es una nueva realidad y que tal vez no es de paso. Pero entre más rápido logramos entender que es un acompañante que estará ahí por un tiempo (no sabemos cuánto) y no un atacante, es más fácil vivir la nueva realidad. Cuando nos dan un diagnóstico le metemos mucha fuerza a decir “esto solo es por un momento” y nos enfocamos en dar toda nuestra energía en ese "momento." El problema es que no sabemos cuánto durara y después, si dura más de lo que esperábamos, ya no nos queda energía para ese entonces.
Mirando hacia atrás, me gustaría haber sabido esto cuando recibí un diagnóstico para saber racionar mi energía y saber en qué y en dónde enfocarla. Con esto me refiero a no usar tanta energía tratando de rescatar mi vida anterior en vez de meterle energía a esta etapa que necesitaría de mi por más de 8 días. Después de las palabras: "tienes cáncer, tienes un tumor, tienes una enfermedad autoinmune, una parte de tu cuerpo está en falla, etc." tu vida ya no va a volver a ser como antes.
Pensamos que la enfermedad durará 6 meses y volveremos a la vida normal. Pero la verdad es que no pasa y la vida normal no vuelve. Lo que si te digo es que creamos nuestra nueva vida normal y aprendemos a vivir con nuestra nueva realidad tan o más felices que antes. Cuando estaba en la clínica, mi mamá me decía “tranquila, tomaras pastillas por 6 meses y volveremos a la normalidad” y yo me decía “en un mes me voy a ir de viaje y esto solo será un recuerdo”. Pasó un mes y no me pude ir de viaje, pasaron seis y seguía tomando pastillas y usando un tapabocas 24/7.
Al ver pasar los meses entendí tenía que ser RESILIENTE y ACEPTAR que la vida había cambiado, que no iba volver a mi vida de antes, pero eso no significaba que no podía ser feliz con mi nueva realidad. No necesitaba mi vida de antes para estar feliz. Había cosas lindas en esta nueva vida y por estar pensando en lo que extrañaba de antes no estaba pudiendo ver lo lindo que había ahora.
Gasté mucho tiempo y energía tratando de pensar ¿hasta cuándo? O pensando en algo que nunca iba a ser ni iba a volver, la vida antes de una enfermedad. Y ojalá hubiera sabido y así habría podido invertir mi energía en el ser del momento y no en tratar de ser ese ser del pasado que no lograría. Un cambio brusco es shockeante pero no saltemos al piso 100 cuando apenas vamos por el segundo escalón.
Difícil fue dar ese primer paso de aceptación, un paso de resignación al entender que no volvería a la vida que tenía antes de mi enfermedad. Pero me di cuenta de que aún con una enfermedad, que no es pasajera, la vida es aún más linda y también puedo ser feliz.
Hoy te digo que si hace poco te diagnosticaron entiendo lo abrumada que está tu mente y las preguntas infinitas. Pero también te digo que, aunque obligada entraste a un campo de batalla esta batalla te hará ver lo lindo de la vida, lo lindo de tu vida y toda la felicidad que antes sabias que no tenías.
