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A veces se nos olvida pensar en qué pensábamos cuando no teníamos que pensar en lo que hoy esta siempre en nuestra mente. Puede ser un momento de la vida, como buscar una casa, una enfermedad, un proyecto, etc. A veces se me olvida y me cuesta pensar qué pensaba cuando no pensaba en mis plaquetas, en cuadro hemático y defensas. Todo se volvió en un antes y un después del 8 de Noviembre de 2012. Desde ese momento las palabras, plaquetas, hemoglobina, linfocitos se volvieron parte de mi diario vivir y de un momento a otra sabía que significaban.
Toma tiempo aprender, pero una vez aprendemos que significa cada cosa nos volvemos expertos, y en mi caso, empecé a querer y a entender cada una de esas palabras. Una enfermedad indudablemente parte la vida en dos, a veces nos olvidamos hasta quienes éramos cuando no teníamos lo que tenemos. En mi vivía una Juanita que no sabia la batalla que se venía, una Juanita muy diferente a la que saldría del hospital en un poco más de un mes, pero una Juanita que necesitaba vivir esa batalla para poder sonreír de verdad y ser ella misma.
Por ejemplo, todos vivimos el COVID y es bueno preguntarnos ¿en qué pensábamos y de qué hablábamos antes del COVID? Después por meses el COVID domino nuestras conversaciones.
Es interesante y reconfortante pensar quien éramos, como cambiamos y estar orgullosos de esa persona que entro en la batalla y de la que ahora somos gracias a ello.
También es interesante pensar en lo que nos falta por vivir, en la persona que somos y la persona que seremos. Es reconfortante ver lo que hemos hecho, lo que hemos logrado y lo que piensa la persona que hoy somos. Es valioso mirar atrás con ojos de amor y de orgullo, viendo dónde estábamos y dónde estamos ahora, viendo cómo han cambiado las prioridades de la vida y en que enfocamos nuestros pensamientos. Hoy te dejo la pregunta: ¿en qué pensabas antes de que estuvieras en la etapa de la vida en la estás? ¿O antes de una situación que te partiera la vida en antes y después?
Siéntete orgulloso de lo que eres hoy porque tu futuro “yo” estará orgulloso de ver dónde estas y de ti. Y piensa en eso que antes no existía pero que ahora vive presente en tus pensamientos y como eso te ha transformado en lo que eres hoy.

Gracias, Juanita, otra vez, por estas reflexiones tan profundas. Seguramente, hay circunstancias en la vida que marcan y no dejan indiferentes ni iguales a antes de que ocurrieran. Al menos, se debería alzar en nosotros un agradecimiento por todo… por lo bueno y lo que parece menos bueno, porque también esto menos bueno tiene que convertirse en algo positivo para nuestro crecer como personas y saber afrontar el futuro con la experiencia vivida.
Querida Juanita, como siempre tus reflexiones brillantes iluminan mi mente y mi corazón. Me preguntare que pensaba yo antes y después de mis 2 operaciones de la columna. Antes pensaba que podía bailar y participar en festivales folclóricos a través de Latinoamérica hasta que me muriera y después en cómo manejar dolores y rehabilitarme. Sin embargo quizás si eso no hubiera pasado no tendría la relación tan amorosa y satisfactoria con mis nietas. En realidad no que la vida se detiene o se cierra sino que se va transformando y en ese proceso tenemos elecciones de como sentir, que actitudes tomar de como ser. Un besito, Ada
Estoy haciendo el ejercicio…estoy preguntándome quien ers yo antes de casarme, quien era yo antes de tener tres hijos, quien era yo antes de cambiarme de país y creo que es una oportunidad para ver todo lo que he ganado y aprendido como ser y a la vez para rescatar partes de mi esencia que quizás quedaron atrás antes de todo lo vivido. Creo que tiene dos lados esta reflexión. Gracias por tomarte el tiempo de escribir, porque tu post interpela mi corazón.