El 13 de Mayo 2021 me dijeron que no pase a la facultad de medicina donde pasa el 10% de los que aplican. Lloré y estuve en shock porque había trabajado mucho por eso, pero en parte creo que también fue una bendición. Esa decisión me ha hecho replantarme muchas cosas pero en especial la pregunta ¿Cuál es mi misión?
Esa misma pregunta me la he hecho muchas veces y me acuerdo claramente escribir en un computador cuando había salido de cuidados intensivos: ¨Dios me tiene una misión que con el tiempo sabré cual es.¨
Hoy, 9 años después de escribir eso (escrito en una cama de la UCI infinitamente agradecida pero sin saber que seria mi vida) me pregunto lo mismo.
En parte me siento defraudando un poco a esa niña que hospitalizada dijo que después de todo sentía que su misión era ayudar a los demás. Me siento un poco perdida sintiendo como si 9 años después todavía no tengo mi misión clara, o mas bien todavía no he descubierto como hacer realidad esa misión.
Sinceramente, en este momento no se como me veo exactamente. En una utopía me veo dando una charla sobre mi historia, me veo publicando un libro pero también me veo haciendo algo relacionado con la salud. También me veo en un centro de rehabilitación ayudando a personas con lesión medular en su rehabilitación enfocada desde el ejercicio.
Me estanco en ideas y no se como llegar a ellas. Quiero ayudar, quiero ver a las personas sonreír, quiero hacer sus procesos después de los retos de la vida un poco mas llevaderos.
En mi vive la niña de 13 años orgullosa de ver donde estoy pero también ansiosa por saber a donde voy, ansiosa por empezar a ver que hago y ansiosa por cumplir lo que pensó en la cama de una UCI cuando la vida la puso a prueba.
Febrero 2022
Después de un tiempo tal vez me voy dando cuenta de la razón por la que Dios me dijo no medicina en este momento.
Tal vez era porque ya es hora de enfocarme en mi sueño, en el sueño que llevo soñando muchos años pero siempre lo pospongo porque ¨no tengo tiempo.¨ Siempre digo: ¨algún día lo haré,¨ pero ese día no va a llegar a menos de que yo diga cuando y lo haga llegar.
Por eso hoy decido lanzarme al agua y cumplir mi sueño, cumplir mi misión y vivir lo que quiero vivir. Aunque no vea claro el camino ni sepa bien para donde voy me lanzo en el presente a ser lo que se que puedo hacer YA.
Leí en un libro llamado “The War of Art” y decía que cuando a alguien lo diagnostican con cáncer la vida cambia y todo lo que hace 5 minutos era TAN importante deja de serlo y ahora otras cosas son lo importante. No me pude identificar mas con eso en el sentido de que cuando me enferme todo lo que creía que era URGENTE e IMPORTANTE dejo de serlo y lo que paso a ser urgente e importante era lo que siempre había sido lo urgente e importante pero nunca había sido consciente de ello.
De un momento a otro piensas en esa vida soñada en esa vida alterna, en esa vida con las cosas que siempre has querido hacer pero nunca has hecho. Piensas en todas esas cosas que has dicho: “algún día llegara el día y lo hare.” De un momento a otro tu vida ‘presente’ ya no es relevante, tu vida de ego ya no es lo que vale.
Y la pregunta es: ¿Por qué esperamos a que nos digan algo malo, a que nos den una noticia para poder cuestionarnos si la vida que estamos viviendo es la vida que queremos?
¿Qué pasaría si en este momento te dijeran que tienes cáncer, que tienes una enfermedad muy grave o tuvieras un evento inesperado (como un accidente en un carro) que cambiara tu vida para siempre?
¿Qué vida quisieras vivir antes de que llegue un momento que te digan que una enfermedad o una situación tiene amenazada esa vida entre la espada y la pared?
Escuchar esto fue un mensaje directo al corazón, fue un mensaje para decirme: yo se muy bien que no me quiero morir sin cumplir mi misión, yo se muy bien que si me muero hoy no seria feliz.
Pero… si ya lo viví una vez, si ya una vez vi la muerte de frente y en ese momento dije: voy a vivir mi sueño, ¿por qué me estoy arriesgando a perder la segunda oportunidad y tomar el riesgo de tener que luchar por una tercera y ahi si empezar?
No mucha gente tiene una segunda oportunidad, las posibilidades son pocas entonces hoy me digo: “Hazlo, con miedo, pero hazlo”

Escuchar esto también fue decirme: otra vez caíste en la rutina de decir ¨algún día cumpliré mi sueño,¨ lo que pasa es que ese algún día no se lo puedo dejar al destino. El algún día ahora tendrá fecha y se llama ahora.
¿Y, si fracaso? No importa, algo aprenderás y si no lo intentas nunca sabrás
¿Me da miedo? Si y mucho
¿Es salir de mi zona de confort y pisar lugares que nunca he pisado? Claramente
¿Voy a dejar que el miedo me frene de cumplir mi misión, de cumplir mi sueño? ¿Voy a dejar que el miedo gane por dos lados?
¿Por qué voy a dejar que el miedo gane diciéndome: que tal si fracasas? Pero también, ¿voy a dejar que el miedo a morir y no cumplir mi sueño siga latente?
Dios me dijo no a esto y no a lo otro para darme el tiempo que tanto he dicho que algún día llegará y decirme: “Ok ya tienes el tiempo y ahora qué, vas a seguir cruzada de brazos por el miedo que no te deja avanzar?”
Hoy decido lanzarme al agua a soñar.
Hoy, piensa ¿qué estas dejando de vivir por vivir la vida que estas viviendo? ¿Qué es eso que dices: cuando tenga tiempo quiero hacer eso?.
El tiempo no siempre llega! No te arriesgues a perderlo.
